HONRANDO MI CUERPO COMO TEMPLO DE SEXUALIDAD SAGRADA-MI MORADA DE LILITH

Hoy honro mi cuerpo, mi mirada, mi pelo, hoy los honro como templo de

conexión con la Sexualidad Sagrada.

Honro este vehículo físico que no es sólo materia, sino, la manifestación en este mundo de lo que represento internamente.

Nuestro físico muestra nuestro recorrido, nuestra esencia, lo que hemos venido a traer a este mundo, nada es casual y la manera de mostrarnos es el resultado de todo lo vivenciado, en ese camino que cada uno trazamos y que teje nuestra realidad.

Cuarenta y siete  años acompañándome y sosteniéndome en las polaridades más extremas, yendo más allá de los escenarios tan difíciles que creé para él, situaciones de maltrato, abusos sexuales, agresiones y una vida en el pasado, muy destructiva que buscaba una de vía de escape a tanto dolor.

Años de bulimia, anorexia y todo tipo de situaciones de descuido de mí misma, que me llevaban a diferentes intentos de irme de un mundo que a veces me cuesta comprender.

También he vivido las situaciones más bonitas, llenas de amor, de placer y éxtasis compartido, una vivencia de Totalidad que va dejando su huella en cada expresión, en cada órgano y en cada parte de mí.

Un camino vital en el que no ha habido más respaldo, más aval ni más títulos que mi propio recorrido de vida, nunca me he apoyado en los sistemas establecidos, ni dentro del mundo normativo seguido por la mayoría ni por algunos otros sistemas considerados “espirituales” más minoritarios, en los que también he observado mucha incoherencia. He aprendido a reconocerme yo, a darme el valor, sin esperar que ninguna organización, institución, formación, ni nada me lo diese, saber que uno es valioso por su trayectoria de vida sin esperar que los títulos, los premios, ni que los otros me validen, sin necesitar sentirme perteneciente a nada, sin identificarme con nada más que con la energía de lo REAL.

Honro mi cuerpo, por ir siempre más allá de situaciones tan polarizadas y complejas, lo honro por que nunca se ha cerrado, acorazado ni apagado, por el contrario, se ha ido consolidando cada vez más como templo de sanación y conexión con la energía más Sagrada de esta existencia.

Capacidad infinita de regeneración con cada estado orgásmico al que me abro, estados de inmensurable vibración en una forma de Sexualidad que todo lo sacraliza.

Vibración de amor en estado tan puro, que cada vez que la permito, derrumba toda distorsión, mente condicionada, y todas las imágenes falsas en las que vivimos. que nos atan a vidas vacías donde lo nuevo no puede aparecer, al no permitir la muerte y renacimiento constante a la que nos lleva una verdadera Sexualidad conectada.

Mi mirada refleja cuanto más pasan los años, la profundidad y el coraje con el que me atrevo a vivir, asumiendo mis dificultades y pudiendo amarme cada vez más, también en mis imperfecciones. Soltando una exigencia que me ha acompañado mucho tiempo, para abrazar esa mirada en la que se asoma mi instinto, mi parte salvaje y animal, que se muestra cuanto más me permito disolverme en la infinita conexión conmigo misma y con la VIDA que soy.

Mi cabello, que muestra la fuerza y vitalidad necesarias para atravesar los estados de aparente locura que dan acceso a la pérdida de control, como poderoso camino para regenerarse y regenerar la propia VIDA.

Conexión de la vida y la muerte con lo REAL, integración de todas las expresiones de mi, en una TOTALIDAD donde todo se integra sin que haya separación.

Sensaciones reales de muerte, que, al lograr sostenerlas, nos llevan inevitablemente a la verdadera PRESENCIA donde todo se da al mismo tiempo y la mente ya no condiciona por que se integra y se diluye.

Integración de lo que muere, en lo que se prepara para renacer.

Mi cuerpo, mi pelo, mi rostro, se abren y se entregan cada vez con más facilidad a esa vibración donde el fuego de la Sexualidad Sagrada todo lo purifica.

Cada célula de mi ser, cada respiración, cada mirada son por sí mismas una puerta de acceso al éxtasis de sentirte la propia energía inagotable de la verdadera Sexualidad como representación de la Existencia.

Valentía para sostener los cambios incesantes e inevitables que trae esta energía tan inmensurable e incontrolable, que nos devuelve a la VERDAD de lo que SOMOS.

Coraje para aprender a acompañarla y honrarla como lo que ES, como lo que SOMOS, indudable TOTALIDAD.

Os animo a honrar vuestros templos sagrados y reconocerlos como la morada donde el cielo y la tierra se hacen uno.

Os abro la puerta a Mi morada de Lilith, donde reside la conexión profunda con mi verdadera naturaleza.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.